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sábado, 2 de mayo de 2020

Alcachofas, huevo escalfado y cilantro.


Alcachofas, huevo escalfado y cilantro.
Contiene alérgenos

Es una receta muy sencilla y de temporada. Las alcachofas están ahora espectaculares, y sin duda alguna, es el mejor momento para hacer mil y un cosas con ellas.
A esta receta le iría muy bien unos taquitos de jamón, pero por aquello de la dieta, pues como que nos saltamos ese pasito, jejeje!

Ingredientes 4 pax:

- Alcachofas                             10 unids (grandes, por peso no os sabría decir)
- Cilantro                                  C/N
- AOVE                                    100 ml
- Zanahoria                               300 gr
- Apio                                       2 ramitas
- Cebolleta                                200 gr
- Ajo                                         6 unids
- Fino                                        150 ml                        Sulfitos
- Sal fina                                   C/N
- Pimienta negra                       C/N
- Huevo M                                8 unids                        Huevo

Elaboración:

1) Primero limpiaremos las alcachofas, pelamos los tallos y, aquí tenemos dos opciones, o seguir pelando sin cortarlo, lo que hace que queden muy bonitas, o retiramos el tallo. Nosotros en casa, en esta ocasión los hemos pelado y los cortamos, pero por supuesto, los utilizamos, es una de las partes que más nos gustan.

2) Una vez pelado y cortado el tallo, lo pondremos en un bol o recipiente con agua y, como no teníamos perejil fresco, le pusimos cilantro. Esto es para que no se oxiden las alcachofas.

3) Las terminamos de pelar retirando todas las hojas exteriores, hasta que empiecen a aparecer las de color amarillito. Les retiramos las puntas, y en este caso, las cuarteamos y retiramos los “pelitos” del centro. Y al agua con perejil también.

4) Una vez las tengamos todas limpias, ponemos una olla con agua a hervir y las cocemos. Para mi gusto el tiempo ideal es entre 20-25’, con 20 estarán al dentes, con 25 para mi gusto perfectas, están tersas pero tiernas, llegar a 30’ estarían demasiado cocidas, pero para gustos los colores.

5) Por otro lado, en una sartén pondremos el AOVE a fuego medio, al que primero le añadiremos las zanahorias cortadas en bastones grueso.

6) Mientras cortaremos la cebolleta en juliana gruesa, el apio en bastoncitos (que después de comerlos, creo que me hubiera gustado el apio cortado más pequeñito) y el ajo en láminas.

7) Una vez cocinada la zanahoria, agregamos sin subir el fuego la cebolleta, el apio y el ajo. Dejamos que cocine poco a poco.

8) Cuando esté todo bien cocinado e integrado, ponemos el fuego al máximo y agregamos el fino, dejamos cocinar hasta que reduzca.

9) A continuación, agregamos las alcachofas y salteamos todo junto 2 minutos más. Ponemos a punto de sal y pimienta.

10) Para servir, escalfamos 2 huevos por plato y coronamos el salteado con los huevos y cilantro picado.








lunes, 21 de noviembre de 2016

La Stevia

Hace como 3 años, estando en Colombia, llegó el hijo del que era dueño del establecimiento donde trabajaba en Cali (Mansión del Río), con la idea de utilizar parte de los jardines verticales que teníamos en autoabastecernos de distintas hierbas. Trajo albahaca genovesa (la común para nosotros), tomillo, romero, orégano, y ..... Stevia!!!! Yo desconocedor de esta maravillosa planta, le pregunté de que se trataba, y muy sorprendido de mi NO conocimiento del tema, me dijo: pues prueba una hoja; y pufffff!! se me vinieron a la cabeza mil cosas, increíble la capacidad edulcorante de esta hierba. ESPECTACULAR!!! Hoy día ya es bastante conocida afortunadamente. 
Hablando con un diabético severo tras esta experiencia, me dio a entender y me dio la explicación de lo importante que es para este colectivo algo así, sin tener que estar sometido a esos horribles edulcorantes que inundan nuestro mercado actual y que afortunadamente han perdido lugar en los mercados. 
En resumen, esta hierba es una de las muchas de las que deberían ser más que conocidas por todos y que aún siendo cada vez más conocida, todavía falta darles su lugar.

A continuación os comparto un artículo del ABC de hace algo más de un año, y que está bastante completo y fácil de leer. Igualmente, os invito a que investiguéis mas del tema.

Aquí os comparto el enlace por si preferís leerlo desde la fuente directamente:

http://www.abc.es/sociedad/20150504/abci-stevia-edulcorante-natural-201504272003.html

El azúcar es uno de los ingredientes más peligrosos que existen en el mercado. Es adictivo, está en casi todos los alimentos procesados y encima engorda, causa depresión y puede producir enfermedades si se toma en exceso. Pero es un alivio saber que han aparecido nuevos edulcorantes naturales en el mercado que no son perjudiciales para la salud. Se trata de la stevia, que regula la diabetes, controla la presión arterial y mejora la circulación, entre muchos otros efectos beneficiosos

¿Qué es la stevia?
La stevia es un pequeño arbusto herbáceo que no suele sobrepasar los 80 centímetros de alto, de hoja perenne, y de la familia de los crisantemo, que normalmente crece en Sudamérica y, mientras que extracto es 200 veces más dulce que el azúcar, no provoca el aumento de los niveles de insulina en la sangre. Eso es lo que la hace tan popular.

El gusto de stevia tiene un comienzo lento y una duración más larga que la del azúcar, y algunos de sus extractos pueden tener un retrogusto amargo o a regaliz en altas concentraciones.

Licenciada en Nutrición y Educación Físca, Paola Andrea Coser, nutricionista del Método Thinking, explica a ABC que las hojas frescas o disecadas es la mejor manera de consumo de este edulcorante totalmente natural para beneficiarnos de todas sus propiedades medicinales, que no son pocas.

Afortunadamente esta dulce hoja puede consumirse de forma natural con muchos menos riesgos que el resto de edulcorantes artificiales sin calorías gracias a que se puede plantar fácilmente en casa, «se da muy bien en verano y en invierno se puede meter dentro», se pueden comprar las hojas disecadas y triturlas convirtiéndolas en un fino polvo dulce. Las hojas de stevia se pueden usar tal cual, frescas o disecadas, para endulzar el café, el té y otras bebidas de forma totalmente natural e inofensiva, para hacer infusiones en sí misma por sus efectos beneficiosos, para hacer todo tipo de repostería e incluso se puede convertir en el ingrediente ideal de un refresco sano y delicioso para los meses de verano. Más adelante ofrecemos dos recetas hechas con stevia, una para el invierno y otra para el verano.

La hoja de esta planta, que cualquiera podría sembrar en el jardín de casa, como durante siglos se ha hecho en países como Brasil o Paraguay, donde crece espontáneamente, al ser procesada puede quedar con un ligero sabor metálico por lo que se hace imprescindible añadir sabores artificiales. Es aquí donde los críticos de este edulcorante natural insisten en la facilidad para engancharse a su consumo, causado por los sabores artificiales añadidos.

Cada vez son más los fabricantes de bebidas edulcoradas o refrescos que han incluido este endulcorante natural en su composición, como los elaborados por La Gloria, una de las marcas del catálogo de la importadora de The Water Company, que se ha convertido en una nueva alternativa a las bebidas gaseosas. Elaborados en España, los refrescos de La Gloria han sido los primeros en incorporar la stevia como edulcorante 100% natural.

Los productos de stevia manufacturados «no son puros, suelen venir mezclados con otros tipos de edulcorantes o con alcoholes» por lo que el producto ha perdido «totalmente sus propiedades medicinales».

Propiedades de la stevia
La hoja seca de la stevia ayuda a regular los niveles de azúcar en la sangre, reducir la presión arterial, regular el aparato digestivo en general, reducir la grasa en personas obesas, ayuda a las personas con ansiedad y, además, es diurética.

Gracias a su alto contenido en minerales como el potasio o el magnesio, la stevia es «altamente recomendable para la hipertensión ya que reduce la presión arterial», explica Coser que coincide con la División de Medicina Cardiovascular de la Universidad Médica de Taipe, en Taiwán, que ha determinado que la stevia actúa como hipotensor y cardiotónico al regular los latidos del corazón gracias a su poder vasodilatador.

Al ser un endulzante se ha utilizado para los diabéticos y se ha comprobado que no hay un «aumento de glucosa o azúcar en sangre», es más aporta una acción hipoglucémica a las personas que padecen diabetes tipo 2, no dependientes de la insulina. El Departamento de Endocrinología y Metabolismo del Hospital Universitario a Aarthus, en Dinamarca, determinó que la stevia actúa sobre las células beta del páncreas estimulando la producción de insulina de forma natural. En la actualidad se realizan estudios sobre los efectos de la stevia en la diabetes tipo 1, insulina dependiente.

En los casos de obesidad y sobrepeso está totalmente recomendado ya que es «un endulzante acalórico que nos ayuda a bajar de peso» señala Coser que explica a ABC que hay estudios hechos con ratas que van más allá y que demuestran que, «además de regular los niveles de glucosa en sangre, estos animales comían menos y con una ansiedad menor, aunque sólo se haya testado en ratas hasta ahora».

Entre los beneficios de la stevia, la nutriocinista del Método Thinking explica que ayuda a regular el aparato digestivo en los casos de estreñimiento por su alto contenido en fibra, ayuda a la producción de los jugos gástricos por lo que es un aliado importante a la hora de hacer una buena digestión.

Este edulcorante tiene un importante poder antioxidante -hasta 6 veces más efectivo que el té verde- que ayudan a prevenir problemas de circulación como la apoplejía cerebral y el infarto del miocardio, que son causadas por la arteriosclerosis, el desorden funcional del hígado, diabetes, etc. Por sus efectos antioxidantes, es también uno de los mejores medios antienvejecimiento.

Es bactericida y se utiliza en dentífricos y chicles para prevenir la caries dental por su acción antibiótica contra la placa bacteriana. Su poder de disolver la dioxina, nicotina e histamina la convierten en un poderoso antialérgico que, además, contribuye a reforzar el sistema inmunitario y las defensas, mejora la resistencia frente a gripes y resfriados y es cicatrizante y bactericida en aplicaciones contra quemaduras, heridas.

Mientras que aún no se han encontrado efectos secundarios ni contraindicaciones, dentro de la interminable lista de beneficios de la stevia se cuenta el «efecto diurético que ayuda a reducir los niveles de ácido úrico».

La polémica está servida
Aunque desde 2011 la stevia está aprobada para su uso como aditivo alimentario y endulzante en la Unión Europea, en Estados Unidos, en 1991 la FDA (Food and Drug Administration) se negó a aprobar el uso de esta sustancia debido a presiones de los fabricantes de edulcorantes artificiales. Hasta 2008, cuando permitió a Coca-Cola y Pepsi utilizar un derivado de esta planta. Sin embargo sigue sin permitir la utilización de la hoja sin procesar o su extracto alegando potenciales problemas para la salud más allá de los intereses de las empresas fabricantes de edulcorantes artificiales.

En Japón, edulcorantes de Stevia ya estaban comercialmente disponibles desde el año 1971 y hasta el momento no se han publicado estudios de problemas de salud relacionados con este edulcorante.

Dos recetas hechas con stevia: una para el verano y otra para el invierno
Para el invierno, aunque lo ideal sería hacerlo todos los días, Diego de Olmedilla, fundador del Método Thinking, nos da la receta de una infusión de stevia. Basta con calentar dos dedos de agua en el microondas, echar un par de hojitas (secas o frescas) de stevia, exprimir un limón y dejar infusionar durante unos minutos. Luego se puede colar y añadir más agua caliente o fría, según el gusto de cada uno, aunque lo ideal es tomarlo sin colar en caliente y en ayunas. De esta manera se convertirá en un «gran aliado de nuestra salud».


Cuando llega el calor y apetece tomar algo fresquito, podemos hacer una limonada con hielo picado, un limón exprimido, aunque también se puede usar lima o pomelo, echar agua (con o sin gas), unas hojitas de stevia y unas hojitas de menta o hierbabuena. Una vez batido «tenemos una limonada deliciosa llena de vitamina C, fibra y antioxidantes».

martes, 19 de noviembre de 2013

Tortitas de plátano (banano) y avena.

Este es un desayuno super sano y con un aporte calórico perfecto, ideal para afrontar el día con energía y sobretodo, ideal para deportistas. Lo que sí, os doy unas recomendaciones antes de hacerlas; debéis tener cuidado con la temperatura con que lo hacéis porque se queman con facilidad, subid la temperatura de la sartén o plancha donde las vayáis a hacer y luego bajad a fuego medio-bajo. Otra recomendación es que no os sobrepaséis con la cantidad de avena, si no os quedará oscura (esto simplemente por una cuestión de presencia) y hostigosa, el ejemplo de esta nota lo podréis ver en la última foto. Bueno, pues dicho esto, vamos a la receta que es lo que nos interesa, espero que la hagáis y la disfrutéis.

INGREDIENTES (para 6-8 unids):

- Plátano (banano) 1 unid
- Huevos 2 unids
- Avena 3 cucharadas soperas
- Opcional: un poquito de esencia de vainilla para darle algo más de sabor, también se le puede añadir un poco azúcar, pero no es lo más recomendable pues buscamos que sea un desayuno saludable.

ELABORACIÓN:

1) Trituramos todo hasta conseguir un batido homogéneo.
2) Preparamos la sartén con un poco de margarina, la justa para engrasar la base (también se puede hacer con un poco de aceite de oliva que es más sano, aunque si es verdad que el sabor cambia un poco).
3) Y por último añadimos el batido a la sartén, pondremos la cantidad necesaria para hacer una tortita, sin que sea excesivamente gruesa. Cuando veamos que por los bordes comienza a cuajar le damos la vuelta con cuidado. Y lista para comer.



Ejemplo del cuidado que hay que tener con la temperatura, se queman con suma felicidad.

Ejemplo de exceso de avena.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Dieta y alimentación antioxidante

Una dieta variada y equilibrada es la mejor manera de proporcionar a nuestro organismo los antioxidantes necesarios para ayudar a prevenir la oxidación y proteger a las células de los efectos de los radicales libres. Los principales antioxidantes que nos proporcionan los alimentos son los carotenoides, el selenio, las vitaminas A, E y C y los polifenoles.

Los antioxidantes son sustancias que previenen la oxidación de un sustrato y protegen a las células de los efectos de los radicales libres. Entre estos se pueden destacar los betacarotenos, la luteína, el licopeno, el selenio y las vitaminas A, C y E (1). Se obtienen a través de la dieta en alimentos como las frutas y otros vegetales, las nueces, los granos y algunas carnes, aves y pescados. Los principales alimentos que nos proporcionan estas sustancias son las bayas, las frutas, el chocolate y los vegetales (2).

Carotenoides, reconocibles por su color

La familia de los carotenoides engloba diversas sustancias, entre las que se pueden destacar los betacarotenos, el licopeno y la luteína. Los betacarotenos son responsables del color naranja de ciertos vegetales como la zanahoria o la calabaza (3). Los vegetales de hoja verde también contienen betacarotenos, pero sus colores característicos están enmascarados por el verde de la clorofila (4). A diferencia de otros carotenoides, el betacaroteno es precursor de vitamina A (3), estimándose que 6 μg de betacaroteno tienen una actividad biológica correspondiente a 1 μg de retinol (vitamina A) (4).

Por su parte, el licopeno es responsable del color rojo de determinadas frutas y verduras como la sandía, el pomelo rosa y los albaricoques. Además, se encuentra en cantidades especialmente elevadas en tomates y productos derivados. La biodisoniblididad del licopeno es mayor tras el procesado de los tomates. Esto se debe a la isomerización de los enlaces trans a cis durante el tratamiento con calor.
Por otro lado, la luteína pertenece a las xantofilas, siendo el amarillo o el naranja su color característico. Esta sustancia es característica del melocotón, mango, papaya, ciruelas y naranjas así como del maíz, yema de huevo, brócoli, coles de Bruselas y espinacas (5).
Tabla 1: Principales características de los carotenoides
SustanciaColor característicoFuente principal
BetacarotenoAmarilloZanahoria
LicopenoRosa/rojoTomate
LuteínaAmarilloHojas y vegetales
Fuente: Adaptada de Namitha, 2010 (5)

Selenio, un mineral contra la oxidación

El selenio es un oligoelemento presente tanto en los alimentos de origen animal como en los de origen vegetal. Las principales fuentes de selenio son el pescado, el marisco, los cereales, la carne y los lácteos. El contenido en selenio es mayor en los alimentos de origen animal que en los de origen vegetal, siendo los cereales los alimentos
de origen vegetal que mayor contenido tienen en este mineral (4). El contenido en selenio de los diferentes alimentos varía en función de la concentración de este mineral en el suelo y se encuentra en diferentes formas siendo la selenometionina y la selenocisteína las formas predominantes (6).
Tabla 2: Contenido en selenio de determinados alimentos
Alimentoμg de selenio por 100 g
Carne de conejo17
Carne magra de cerdo14
Huevo11
Arroz7
Pollo6
Harina de trigo blanca4
Carne magra de ternera3
Leche entera1
Berenjena1
Espinacas1
Fuente: Moreiras, 2013 (7)

Vitaminas antioxidantes esenciales

Las vitaminas A, E y C se caracterizan por sus propiedades antioxidantes. Mientras que las vitaminas A y E son vitaminas liposolubles, la C es una vitamina hidrosoluble.
La vitamina A o retinol se encuentra en alimentos de origen animal como leche, mantequilla, hígado y huevos (7). Los aceites de hígado de pescado constituyen la fuente natural más rica en vitamina A (4).
Por su parte, la vitamina E o tocoferol está ampliamente distribuida en la naturaleza, siendo los aceites vegetales la principal fuente de esta vitamina, especialmente los de mayor contenido en ácidos grasos poliinsaturados como el aceite de girasol. También son fuente de vitamina E los huevos y el germen de los cereales. El tocoferol tiene, al menos, ocho formas isoméricas, de las cuales el alfatocoferol es la forma más activa (7).
La vitamina C se encuentra principalmente en alimentos de origen vegetal, como frutas cítricas, fresas, frambuesas, patatas, tomates, pimientos y otras hortalizas (7). Esta vitamina puede presentarse tanto en su forma reducida (ácido ascórbico) como en su forma oxidada (ácido dehidroascórbioco) (4).

Tabla 3: Contenido en vitaminas de determinados alimentos
Vitamina A (eq de retinol, μg/100 g)Vitamina E (mg/100 g)Vitamina C (mg/100 g)
Aceite de girasolTr49,20
Fresas10,260
Frambuesa10,4832
Huevo1901,110
Leche entera38,70,11,8
Mantequilla8282Tr
Tomate82,31,226
Fuente: Adaptada de Moreiras, 2013 (7)

Múltiples clases de polifenoles

Los polifenoles son las sustancias antioxidantes más abundantes de nuestra dieta; su ingesta es 10 veces superior a la de la vitamina C y 100 veces superior a la de la vitamina E o los carotenoides. Las principales fuentes de polifenoles son las frutas, los vegetales, los cereales, el vino, el cacao y el té.
En función del número de anillos fenólicos y de sus elementos estructurales, los polifenoles se dividen en diferentes clases y subclases (8). Dentro de los polifenoles encontramos distintas categorías entre las que destacan los flavonoides, los ácidos fenólicos, los estilbenos y los lignanos (9).
Los flavonoides son los polifenoles más abundantes en los alimentos de origen vegetal. Los principales subgrupos dentro de los flavonoides son los flavonoles, flavonas, flavanonas (dihidroflavonas), isoflavonas, antocianinas, antocianidinas y flavanoles. Los flavonoles se encuentran principalmente en verduras, frutas, té y vino. Las flavonas se encuentran únicamente en perejil y apio (8). Por otro lado, los cereales, cítricos y alcachofas son las principales fuentes de flavonas, mientras que la soja lo es de isoflavonas (9).
Las antocianinas son abundantes en frutos rojos, encontrándose en gran cantidad en los más oscuros como bayas, cerezas y aceitunas negras. Otras fuentes de antocianinas son el vino tinto, el té, el chocolate y numerosas frutas, vegetales y frutos secos.
Los factores medioambientales como la luz, el grado de madurez, el grado de conservación, el clima o factores agronómicos juegan un papel fundamental en el contenido total de polifenoles (8).

¿Qué alimentos contienen más antioxidantes?

Un estudio reciente desarrollado por investigadores noruegos, estadounidenses y japoneses ha analizado la capacidad antioxidante total de más de 3.100 alimentos de consumo habitual en todo el mundo usando una versión modificada del método FRAP (capacidad reductora de hierro férrico del plasma). Este método determina de forma directa la presencia de antioxidantes con un potencial de reducción por debajo del potencial de reducción del Fe3+ / Fe2+ (2). A partir de toda la información recopilada se ha creado la base de datos, “the Antioxidant Food Database”, diseñada para su uso en la investigación en nutrición.
Los investigadores han concluido que, en general, los alimentos de origen vegetal contienen mayores cantidades de antioxidantes que los alimentos de origen animal: 0,88 mmol/100 g frente a 0,18 mmol/100 g. También han podido comprobar que la mayoría de las especias tienen un alto contenido en antioxidantes y que, a pesar de que contribuyen poco al peso total de los alimentos consumidos, constituyen una fuente importante de antioxidantes.
Las bayas y productos derivados son una fuente excelente de antioxidantes, ya que tienen un alto contenido en polifenoles. Por otro lado, los frutos secos destacan también por su importante aporte de antioxidantes, especialmente presentes en la cáscara.
El té y el café, ricos en antioxidantes, son las bebidas más consumidas después del agua, por lo que suponen una fuente importante de estas sustancias en nuestra dieta. También lo es el chocolate, aunque la cantidad de antioxidantes que aporta varía según su composión: se ha demostrado que el contenido en antioxidantes del chocolate aumenta conforme aumenta el contenido en cacao (2).
Tabla 4: Contenido medio de antioxidantes en diferentes alimentos
AlimentoContenido medio (mmol/100 g)
Especias y hierbas29,02
Bayas y derivados9,86
Frutos secos y semillas4,57
Frutas y zumos1,25
Legumbres0,48
Granos y derivados0,34
Carne y derivados0,31
Productos lácteos0,14
Huevos0,04
Fuente: Adaptada de Carlsen, 2010 (2)

Radicales libres y antioxidantes

Los radicales libres se generan de forma endógena en procesos como, por ejemplo, la transformación de los alimentos en energía. Por otro lado, el organismo también puede estar expuesto a estos a través de fuentes ambientales, como el humo de tabaco, la contaminación del aire y la luz solar (10). Cuando la velocidad de generación de radicales libres es superior a la velocidad de actuación de los antioxidantes, el organismo se encuentra bajo estrés oxidativo, pudiendo producirse daño de tipo oxidativo a nivel molecular y celular, que puede desembocar en aparición de enfermedades cardiovasculares y de ciertos tipos de cáncer, entre otras patologías (11).
Desde un punto de vista químico, los radicales libres son cualquier especie química (átomo, molécula o ión) que tenga un electrón desapareado. Un ejemplo son las especies reactivas del oxigeno (ROS, por sus siglas en inglés Reactive Oxygen Species), cuya producción endógena forma parte del metabolismo normal de los seres vivos aerobios.
Los principales mecanismos de acción por los que los antioxidantes de la dieta previenen la oxidación o protegen a las células del daño oxidativo consisten en, por un lado, la interacción directa con estos radicales, provocando su eliminación o su transformación en especies menos reactivas, y por otro, su actuación regulando la síntesis de enzimas pro y antioxidantes; de modo que en unos casos reducen la síntesis de enzimas pro-oxidantes y en otros favorecen la síntesis de enzimas antioxidantes (11).

REFERENCIAS

  1. Medline Plus [Internet]. Maryland: U.S. Department of Health and Human Services; [fecha de actualización 21 de agosto de 2013/acceso el 22 de agosto de 2013].
    Carlsen MH, Halvorsen BL et al. The total antioxidant content of more than 3100 foods, beverages, spices, herbs and supplements used worldwide. Nutr J. 2010 Jan 22;9:3.
  2. Kushi LH, Doyle C et al; American Cancer Society 2010 Nutrition and Physical Activity Guidelines Advisory Committee. American Cancer Society Guidelines on nutrition and physical activity for cancer prevention: reducing the risk of cancer with healthy food choices and physical activity. CA Cancer J Clin. 2012 Jan-Feb;62(1):30-67.
  3. Mataix Verdú J. Nutrición y Alimentación Humana. Manual teórico práctico 2ª Ed. Madrid: Ergon; 2009.
  4. Namitha KK, Negi PS. Chemistry and biotechnology of carotenoids. Crit Rev Food Sci Nutr. 2010 Sep;50(8):728-60.
  5. Hurst R, Collings R et al. EURRECA-Estimating Selenium Requirements for Deriving Dietary Reference Values. Crit Rev Food Sci Nutr. 2013;53(10):1077-96.
  6. Moreiras O, Carbajal A y col. Tablas de composición de alimentos. Guía de prácticas. 16ª ed. Madrid: Ediciones Pirámide; 2013.
  7. Quiñones M, Miguel M y col. Los polifenoles, compuestos de origen natural con efectos saludables sobre el sistema cardiovascular. Nutr Hosp. 2012 Jan-Feb;27(1):76-89.
  8. Pérez-Jiménez J, Neveu V et al. Systematic analysis of the content of 502 polyphenols in 452 foods and beverages: an application of the phenol-explorer database. J Agric Food Chem. 2010 Apr 28;58(8):4959-69.
  9. National Center for Complementary and Alternative Medicine [Internet]. Maryland: U.S. Department of Health & Human Services; Mayo de 2010 [última atualización: noviembre de 2012/acceso el 23 de agosto de 2013]. Antioxidants and Health: An Introduction. Disponible en http://nccam.nih.gov/health/antioxidants/introduction.html
  10. Jian-Ming Lü, Peter H. Lin et al. Chemical and molecular mechanisms of antioxidants: Experimental approaches and model systems. J Cell Mol Med. 2010 April; 14(4): 840–860.